Péndulo: La suprema importancia de Mamá Maduro; por Rafael Poleo

Entrevista-a-Rafael-Poleo

Confesamos por qué la Asamblea Nacional no hace lo que la gente quiere, pasando por la colombianidad automática de Maduro, la caja de seguridad del presidente Santos y la burbuja de Henry como estorbo al cambio político.

La hora es de incompresión.  El venezolano quiere que la Asamblea Nacional apruebe una ley destituyendo al Presidente de la República, o cosa parecida.  Actúa como quien atormentado por un dolor de muelas pide que le arranquen la quijada.  No oye razones.  Se vuelve contra sí mismo al exigirle al Poder Legislativo lo que éste no puede hacer sino sujeto a las limitaciones de la Constitución, la cual por encima de todo la Asamblea debe preservar porque en ese librito está toda su autoridad y su fuerza, y además es fundamento de la civilidad que los venezolanos debemos rescatar.

Intentemos explicar la complejidad de la situación comenzando por lo más popular, que es destituir -no se sabe exactamente cómo- al Presidente de la República porque no es venezolano.

No hay pruebas, aunque sí indicios o fundadas sospechas, de que Maduro no nació en Venezuela; pero sí es un hecho que su señora madre es colombiana, y la ley de Colombia establece que es colombiano el nacido de padre o madre colombiana.  Maduro tendría entonces doble nacionalidad, y la ley venezolana establece que no puede ser Presidente de la República quien tenga otra nacionalidad además de la venezolana -tendría previamente que renunciar a la otra nacionalidad, dicen expertos, y eso Maduro debió hacerlo antes de ser electo.

La primera diligencia lógica -y es la que la Asamblea hará como paso inicial-, sería exhortar al Presidente de la República a que se presente su partida de nacimiento venezolana, basando la exigencia en las notorias contradicciones que al respecto existen, algunas de ellas debidas a palabras del propio señor Maduro.  El Presidente no tendrá dificultad para presentar ese documento, porque los servicios de identificación venezolanos son manejados por técnicos cubanos capaces de diseñar la partida de nacimiento que la Asamblea Nacional quiera.  Sería cuesta arriba demostrar que ese documento es falso, porque la investigación sería en computadoras manejadas por los cubanos.

Un segundo paso, más consistente, manejaría la situación de Nicolás Maduro como hijo de colombiana, aspecto que se ha comprobado recientemente.  La Ley colombiana garantiza la nacionalidad al hijo de colombiano o colombiana sin necesidad de que éste la solicite.  Maduro sería un colombiano automático.  Habría entonces que ver si antes de presentar su candidatura a la Presidencia de Venezuela renunció a esa colombianidad que poseería, insisto, de manera automática.

La situación vendría entones a manos del gobierno colombiano, quien tendría que aceptar una investigación de la Asamblea Nacional venezolana en archivos colombianos donde está la partida de nacimiento de la señora Moros, madre de Nicolás Maduro.  En este punto debemos considerar la situación que vive el señor Santos, Presidente de Colombia, empeñado en una negociación con la guerrilla colombiana que en realidad es con el protector de ésta, Raúl Castro -esas conversaciones hasta son en La Habana.  Para el presidente Santos, el éxito de esta negociación es cosa de vida o muerte.  La partida de nacimiento de la fallecida señora Moros de Maduro pudiera ser su carta de triunfo.  Conociendo el modus operandi de ese astuto político que gobierna Colombia, tenemos que saber que ese documento reposa en la más escondida de sus cajas de seguridad, esperando su momento.

Raúl Castro tiene gran influencia sobre los jefes guerrilleros colombianos no sólo por la coincidencia ideológica -los atracadores también tienen su ideología- sino porque Cuba es el último rincón donde esos guerrilleros se podrán refugiar.  Cuba será el santuario -no hay otro- aceptado por Occidente para que allí se establezcan los restos de la violencia latinoamericana, Maduro incluido.  Para allá van todos.  Las riquezas venezolanas y la pacificación de Colombia son la oferta-paquete de Castro a Occidente, a cambio de seguridad para los caudales y para las familias de los jefes revolucionarios en una Cubazuela capitalista donde los hijos de los capos actuales serán los socios de los inversionistas internacionales -es lo que se está cocinando.  Eso da enorme valor a la partida de nacimiento de la mamá de Nicolás.

Santos no puede terminar su período sin coronar la pacificación.  Sería su ruina política y permitiría a Uribe perseguirlo hasta meterlo en la cárcel.  Ansioso de un ambiente propicio a las inversiones, Occidente está interesado en el éxito de Santos, evento que Castro demora al incluirlo en el paquete que negocia con Occidente.  A medida que se acerca la hora cero para Santos -el fin de su mandato-, más valiosa es la partida de nacimiento de Mamá Maduro.  En manos de la Asamblea Nacional venezolana, ese papelito desencajaría al hombre de Castro en Caracas, poniendo en grave riesgo los casi mil millones de dólares con los cuales Castro alimenta a su pueblo y engrosa sus ahorrillos.

Hay otro documento que Santos podría exhibir: la carta por la cual Maduro oportunamente habría renunciado -si renunció- a la nacionalidad colombiana que le viene por su madre colombiana.  Suponemos que tal documento no existe, pero también podemos suponer que podría ser forjado para facilitar el acuerdo Santos-FARC.  Occidente acallaría cualquier rumor al respecto, porque lo que se necesita es acuerdo.  Si la renuncia a la colombianidad apareciera, Maduro caería en mayor descrédito, pero legalmente su posición mejoraría -aquí entre nos, Occidente lo necesita en Miraflores hasta que él cuadre con Castro, lo cual sería antes de que Obama entregue la Casa Blanca a fin de este año… Pero no se lo digan a nadie.

La complejidad de este papeleo que a primera vista parece el camino más fácil para salir de Maduro, da una idea de la realidad.  Si esto les parece muy complicado, prueben alguna de las posibilidades que se han manejado en la Asamblea Nacional -referendo revocatorio, reforma constitucional, etc.  ¿Por qué no caminan?  Porque cada uno de los aspirantes presidenciales es capaz de quemar el Capitolio si el procedimiento escogido no es el que conviene a sus cálculos.  De momento, la discusión demora la decisión, que es lo que quieren los aspirantes, porque si la cosa es rápida coincidirá con la Burbuja Henry.  Todos hablan de apurarse pero todos reman pa’tras, ganando tiempo hasta que pase el entusiasmo por Ramos Allup.

No se me arrechen.  La política es así.  Yo no tengo la culpa.

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Acerca de Towelto Leña 3.0

Irreverente, liberal, crítico, inconforme, opinador por vicio y oficio, ateo de ideologías engañabobos derivadas del vómito cerebral de Karl Marx.

Publicado el 08/04/2016 en Opinión y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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