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Abrumados (Tristitia); por José Rafael Herrera [@JRHerreraUCV]

La bruma es una atmósfera nebulosa, imprecisa, en la que reina la ausencia de claridad y vivacidad. En medio de ella, todo se vuelve caótico, se enturbian los sentidos, la mente se confunde y solo prospera la sensación de angustia y desesperación. Los a-brumados son aquellos que han sido sometidos a penosos esfuerzos, a sufrimientos y a su consecuente desorientación mental. Un determinado régimen político puede llegar a ser muy brumoso para la población. Lee el resto de esta entrada

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Barricada (Achtung, Halt!); por José Rafael Herrera [@JRHerreraUCV]

“Mal revolucionario es aquel que cree hallarse de continuo en el fragor de la barricada”.

G. W. F. Hegel

La barricada es una versión urbana de lo que, en el ámbito militar, se conoce con el nombre de “parapeto”, es decir, un terraplén hecho de piedras o cemento recubierto con arena y precedido por un foso, cuyo propósito consiste no solo en resistir el fuego de la artillería enemiga, sino, además, de impedir –o de obstaculizar– el paso de las tropas que intentan cruzar los límites impuestos, precisamente, por quienes lo han construido. Lee el resto de esta entrada

Los Anti (“sin sombra no hay luz”); por José Rafael Herrera [@jrherreraucv]

En una nota de cárcel de sus célebres Quaderni,dedicada a la comprensión de la filosofía historicista que le precede, Antonio Gramsci se detiene sobre un punto que llama poderosamente la atención. Se trata del significado de fondo del así llamado “Anti”, cabe decir, de la negación a partir de la cual se establece un dique, un rígido criterio de demarcación, entre un término y el otro, bien sea de contenido religioso, ideológico, político o de cualquier otro objeto de estudio. Se habla, por ejemplo, del “Anti-Cristo”, de la “Anti-tesis”, del “Anti-comunismo” o del “Anti-chavismo” para marcar distancia respecto de tal tendencia, manifestando así la convicción de hallarse ubicado del lado opuesto, en el puesto extremo respecto de aquella, devenida “otro de ese otro”. Lee el resto de esta entrada

Mediocridad como virtud; por José Rafael Herrera [@JRHerreraUCV]

El término virtud fue elevado a condición ontológica por Aristóteles. Se trata, según el gran pensador de la Antigüedad clásica, de la capacidad de dirigir racionalmente las pasiones hacía el bien. Más tarde, durante el Renacimiento, Maquiavelo la transformó en el centro especulativo de su comprensión de la vida política y social, y, en esta labor, lo siguieron Spinoza y Vico, respectivamente. No es por casualidad que hayan sido filósofos pertenecientes a la tradición de origen greco-latina quienes se ocupasen de dicho término con el mayor interés. Y es que la misma Roma, la “ciudad eterna”, es el resultado concreto de la virtud. Lee el resto de esta entrada

La lógica del vendaval; por José Rafael Herrera [@jrherreraucv]

A César Miguel Rondón

 

Fue T. W. Adorno quien, en nuestro tiempo, formuló de un modo magistral la relación dialéctica del sujeto y del objeto, a pesar de las quejas de los instrumentalistas del conocimiento, siempre ávidos de medios e instrumentos puramente esquemáticos –de esas meras formas que suelen denominarse “modelos”–, que terminan por colocarle una auténtica camisa de fuerza a la realidad objetiva. Lee el resto de esta entrada